Energía reactiva

Baterías de Condensadores para la Energía Reactiva

De la misma manera que la energía activa, la energía reactiva, a falta de disponer de una fuente propia es suministrada por una central eléctrica y conducida por la red, pero podemos considerar otra fuente de energía reactiva a un coste mucho más reducido y de fácil uso, es lo que conocemos como:

BATERIA DE CONDENSADOR DE REACTIVA, estos equipos suministran la energía reactiva necesaria sin necesidad de que sea suministrada por la central eléctrica.

La energía reactiva es la demanda extra de energía que algunos equipos de carácter inductivo como transformadores, motores, iluminarias, etc, necesitan para funcionar de manera correcta. Esta energía adicional puede descompensar su instalación eléctrica y causar grandes daños en sus equipos o instalaciones eléctricas. En su mayoría las cargas industriales producen este tipo de energía, conjuntamente con la energía activa.

En términos de Electrotecnia se consideran tres conceptos para determinar la potencia: Energía Activa (P), Energía Reactiva (Q) y Energía Aparente (S), cuya estructura quedaría denominada por la siguiente fórmula:

S2=P2+Q2

Se representa mediante un triángulo rectángulo denominado Electric Powers Triangle.


Podemos decir que cuanto mayor sea el ángulo mayor será la energía reactiva (Q) respecto a la activa (P). Para compensar la energía reactiva debemos reducir el ángulo y de la misma manera aproximar su coseno a uno (Cos1).

Desventajas o Consecuencias de la Energía Reactiva

Existen algunos efectos negativos que se derivan del consumo de la energía reactiva:

  • - Costes adicionales reflejados en las facturas eléctricas.
  • - Pérdida de potencia en sus instalaciones.
  • - Caídas de tensión que dificultan el perfecto funcionamiento de sus equipos.

Ventajas de compensar la Energía Reactiva

Compensar este tipo de energía le beneficia con grandes ventajas económicas y técnicas:

  • - Aumenta la capacidad eléctrica de la instalación.
  • - Mejora la tensión en su red.
  • - Disminuyen las pérdidas de energía.
  • - Consigue una reducción en el coste global de la energía suponiendo hasta un 40% de ahorro en su factura con una inversión amortizable en un plazo máximo de un año.